Técnica y Tendencias
Una de las pretensiones del taller es que el alumno agudice todos sus sentidos disponibles, por eso los trabajos que se exponen se realizan con texturas, relieves, materiales de fácil reconocimiento táctil, pues a la hora de realizar las composiciones, el tacto, será el sentido que adopte mayor relevancia.
Al realizar las obras el propósito es que se expresen sentimientos, recuerdos, sensaciones, mediante formas y materiales que se amolden a las percepciones útiles de cada uno.
Resulta complejo cuestionar el lenguaje artístico utilizado, podría encuadrarse dentro del expresionismo simbólico tal vez, pero son obras que funcionan desde el inconsciente, pues no hay una intención artística por parte de los integrantes del taller, si hay una motivación de inicio por parte de la monitora, esta expone los materiales a utilizar y indica las diversas motivaciones que estos conllevan, luego es el alumno el que guiado por su inspiración realiza las elecciones acorde a su sentimiento y su gusto personal.
La monitora realiza las correcciones de los resultados, da consejos prácticos, pero en todo momento son los alumnos los que interpretan. Hay que tener en cuenta que ninguno de los integrantes del taller ha recibido educación artística alguna, que sus edades oscilan entre los 65 y 83 años, por lo tanto su intención no va a tener nunca una clara interpretación de un estilo definido, puesto que su formación no se lo permite.
Se utilizan técnicas de pintura muy empastada, introducción de elementos para crear texturas, esto nos facilitará la concreción de espacios y formas mediante apreciaciones táctiles.
Los colores utilizados son vivos, alegres, a veces, irreales, a fuerza de sentimiento; esto se debe a que por una parte nos interesa más expresar cosas que reproducirlas a la exactitud, y por otra, los colores vivos permiten un mayor contraste, con lo que las personas con resto visual los distinguen mucho mejor. Por ello hemos tomado texturas, formas y relieves, junto a colores luminosos, y expresamos espacios, sensaciones, etc.
En la exposición se advertirán diversas tendencias, el afán de algunos alumnos por reproducir replicas exactas de edificios de Montijo, pese a que el trazo sigue siendo suelto, los colores vivos y se sigue trabajando con texturas, confieren a algunas de las obras un corte más clásico. También encontraremos cuadros cuya composición es más vanguardista, estos atienden a la propuesta de la monitora inspiradas por pintores expresionistas como Matisse o el pacense contemporáneo Fernández de Molina, consiguiendo obras de gran expresión, simbolistas y sintéticas. Esta tendencia permite un mejor desarrollo y ejecución por parte de los alumnos ciegos, pues lo simbólico y sintético resulta más fácil de reproducir mediante el tacto. Para la elección y combinación de colores se le propone al alumno que no es capaz de percibirlos, acuda al recuerdo de sensaciones psicológicas, no obstante siempre se precisa de la orientación de la monitora, que es la que les sugiere el lugar donde deberían ir estos , el por qué de su ubicación, ayudándoles también , en la localización de los espacios concretos. Esta orientación no se presta principalmente por carecer del sentido de la vista, si no atiende más a cuestiones formativas, pues al no haber recibido con anterioridad ningún tipo de educación artística, las consecuencias son que no se esté acostumbrados a pensar de una manera artística.
Cuando se comienza la realización de un cuadro no sabemos exactamente cual va a ser el resultado final, se tiene la idea, el cuadro va tomando forma según lo que sugiere la última pincelada o el "churrete" anterior, siendo el producto final, en muchos casos, sorprendente hasta para la propia monitora.
Sin menospreciar otros talleres donde se realizan las tradicionales manualidades, cestas, macramés, etc., en este, la dirección artística por parte de un profesional ha influido positivamente en la producción, pues el resultado final era diferente a todo lo conocido, esto hizo que los propios familiares de los alumnos apreciaran la belleza de las obras, y el interés mostrado por estas sirvió como estímulo para continuar con entusiasmo nuevas composiciones.