Extremadura militarizada
Montijo, jueves 8 de marzo de 2001
Ante la decisión adoptada por el Ayuntamiento de Castuera de hermanarse con las Fuerzas Armadas e instalar a modo de referencia cultural en una de las glorietas de su pueblo un avión militar, es de esperar que el ejemplo cunda y pronto veamos las plazas y parques de nuestra región convertidas en un museo al aire libre del crimen y el genocidio organizado en cooperación que toda guerra supone. Es más, proponemos que en este Museo Universal de la Infamia no falten piezas tan exquisitas como machetes cortacabezas de Borneo, misiles napalm de Vietnam, tanquetas ametralladoras de Tiananmen, violadores de cualquiera de los bandos de las guerras balcánicas, sillas eléctricas traídas ex profeso de Tejas para la ocasión o, sin ir más lejos, un ejemplar monumento que reproduzca a pequeña escala y rememore in situ el campo de concentración que otrora regentara el ejército franquista a las puertas del mismo pueblo de Castuera, palenque convertido tras la Guerra Civil de España en tumba de cientos de personas por hambre, por torturas o por ejecución sumaria.
Lamentablemente, el Ayuntamiento de Castuera, en vez de apostar por una cultura de paz y dotar a sus bibliotecas de libros que expliquen la ocultada historia del pacifismo, ha optado por ensalzar la cultura de la violencia enseñoreando sus plazas con la dialéctica de las armas. Ante tal elogio institucional de la barbarie, desde nuestra Escuela de Educación para la paz manifestamos nuestro apoyo a la Plataforma Pacífica Anti F-5 creada en esta localidad, y en la medida de nuestras posibilidades le prestamos nuestra ayuda y nuestra experiencia para colaborar en todo aquello que suponga la construcción noviolenta de una cultura de paz
Chema Álvarez
en representación de la Escuela Educar para la Paz de Extremadura
Montijo
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