Montijo, 23 de noviembre de 2005
Moral y clases de catolicismo
Fue en un colegio católico donde me ensañaron, "en la ahora polémica clase de religión", que la palabra del Papa era ley para el mundo cristiano; un voz infalible e indiscutible. Por ende puedo afirmar que Benedicto XVI, como sus anteriores, jamás se equivocan. O al menos eso nos decían. Estamos ante seres tocados por la mano de Dios, cuasi perfectos en moralidad y juicio. Así me lo enseñaron en "la clase de religión". Nos educaban para no discernir, no discutir, no pensar. Él ya lo hacía por nosotros. Y lamentablemente poco ha cambiado el asunto desde esas "clases de religión" allá por los setenta. Siguen siendo horas de palabras vacías, sin ningún criterio histórico. Responden a intereses de la propia organización y su mantenimiento, más que a la verdad y la finalidad educativa y formativa del alumno. Se escudan en las enseñanzas de valores humanos sin parangón (parece ser que los católicos han adquirido en el despacho de patentes el copiraig de la bondad y el amor). Y apenas mencionan la miseria y podredumbre que acompañó al catolicismo desde su más tierna infancia; como la aniquilación masiva de pensadores y textos milenarios, donde se encerraba el saber humano, en tiempos de San Juan Crisóstomo, que llegó a regodearse diciendo: "Todo rastro de la vieja filosofía y la literatura del antiguo mundo han desaparecido de la faz de la tierra."
Eso es historia. Historia que no aprendí en clase de religión, pero que pertenece de forma indivisible a la historia del catolicismo. Pero volvamos a nuestro tiempo.
Hace un par de días, el Santo Padre ha hablado: Los homosexuales y personas con tendencias homosexuales serán expulsados del ejercicio católico. Y la Iglesia será la encargada de señalar a los culpables de tal agravio contra la naturaleza y contra Dios.
El Santo padre, infalible en su juicio, emprende una caza del marica en el redil de su rebaño. No importa que seas fiel a tus botos de castidad; si eres amanerado, largo de aquí. Pero ojo, si te gustan las relaciones sexuales con niños pequeños, quizá podamos perdonarte.
- 87 Sacerdotes de Boston figuraban en un listado interno de la Iglesia por su implicación en abuso a menores. El cardenal Law prefirió mantener el escándalo en secreto durante décadas e indemnizar a las familias bajo cuerda.
- Según estimaciones entre el 2 y el 10% de los curas Estadounidenses podría ser pedófilo.
- Un ex Juez del tribunal Eclesiástico de Madrid denunciado por abusos sexuales. "La Conferencia Episcopal, conocedora del caso, no ha movido un dedo" Fuente: Diario El Mundo
Esto también es historia reciente. Pero no la enseñan en clase de religión.
En cierta forma la curia es libre de aceptar o repudiar a sus clérigos. Solo que el criterio que utilizan, trasladado a la vida civil, sería catalogado como delito contra los derechos del trabajador y contra la dignidad de las personas. Porque el clérigo es un trabajador: ¿o no lo es" Bueno, el caso es que esta obsesión contra la homosexualidad no es nueva. Lo que es curioso es que la comunidad cristiana vaya a acatar esta nueva normativa sin inmutarse, y más viniendo de un personaje que en sus años jóvenes perteneció al ejercito Nazi. Sí, es así. Ratzinger era un Nazi. Defendió con sus manos la ideología Hitleriana. Ayudó a ese grupo de monstruos que exterminaban judíos, ya fueran niños o mujeres, o gitanos, o negros, o maricones (vaya, otra vez los maricones) El Santo Padre perteneció a un ejercito que masacró a cuarenta millones de personas, que llevó al borde del exterminio a un pueblo, y que el papa Pio XII (vaya, otro Santo Padre por el medio) bendijo en la batalla. Sí, es así .Y es historia. Aunque la iglesia quiera suavizar la realidad, es tal y como suena. Y es que en clase de religión, ya os digo, poca historia católica se estudia.
Bajo mi punto de vista, alguien con semejante pasado, antes de medir la moralidad de los demás debería, cuanto menos, analizar sus actos, su pasado y su propia ética. Y si el resultado no es el esperado, pedir perdón. Pero eso siempre antes de erigirse juez del mundo.
"Con la vara que midieres serás medido"
Aunque con feligreses tan acostumbrados a no plantearse la palabra del Santo Padre, que más da. Y es que las clases de religión son muy, pero que muy constructivas.
Como despedida y broche a mi exposición, quisiera suministrarle a los lectores un curioso dato sobre la persona en cuestión objeto de mis críticas; El señor Ratzinger, o Benedicto XVI para los católicos.
Los crímenes contra la humanidad que ejerció La Santa Inquisición fueron reconocidos incluso por la propia Iglesia. Lo que no han llegado a contar a sus discípulos es que La Santa Inquisición jamás fue abolida. Esta organización solo actualizó su nombre, pasando a denominarse; "Congregación para la doctrina de la fé". Y sorpresa. Esta congregación, heredera de la Santa Inquisición, ha estado dirigida hasta hace pocos meses por el actual Santo Padre; Benedicto XVI
Esto también es historia del catolicismo. No olviden incluirla en el catecismo.
Mario López Sánchez
Montijo
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