nº 6 (4 de noviembre de 2000) - DROGAS, DROGAS, DROGAS...

nº 6: Drogas, drogas, drogas...

sumario:


INVITADOS:

Héctor López
Rodeados

El Paseante

Todas las drogas


INTRODUCCIÓN:

Antonio Sánchez

Contradicciones


BANDA SONORA:

Red Scarf
de Andreas Vollenweider


DIRECCIÓN:

Antonio Sánchez
correo


DISEÑO:

Blas M. Parejo
correo


PRODUCCIÓN:

ventanadigital.com
correo
Todas las drogas
Héctor López



Sobre las drogas se ha escrito mucho y variado en los últimos años. De todo lo leído, visto y oído, me quedo con aquellos argumentos que plantean cuestiones evidentes y no por ello, tenidas en cuenta a la hora de tener una visión más cercana a la realidad de este problema.

Primero cuando hablamos de drogas, hablamos de todas las drogas, es decir de las legales, que son aquellas de las que el Estado cobra miles de millones a través de las tasas, y de las ilegales que son aquellas que no tributan al estado, (¿de ahí su ilegalidad no?).

Existen ciertas verdades que hay que recordar de vez en cuando, para no perder la perspectiva

El tabaco y el alcohol matan en España a decenas de miles de personas al año, siendo las primeras en el ranking de drogas mortales. Poca cosa. Cotizando trago a trago, calada a calada, al sostenimiento de nuestro estado soberano, a través de los impuestos sobre el tabaco y el alcohol, y además si tuviéramos poco, tragaperras para todos (estas son las adicciones a "drogas" no tangibles)y aquí también el Estado saca su tajada, mientras el vecino del 9º B se pone ciego delante de la maquinita de los cojones, que por cierto le salvó el negocio a Casa Felipe, fundiéndose los cuatro duros de la indemnización que le dieron por despido, por un maravilloso contrato indefinido. Y estas tasas también las pagan de forma solidaria la familia, uno a uno, y además con el alcohol, si que no hay problemas de suministro, por cuarenta duros y gracias a una buena distribución del producto (que por supuesto debe contar con el beneplácito del Estado, por aquello de las licencias y tal y cual) se le garantiza al ciudadano un buen pedete y otra hostia a margarita, perdón digo a otra cosa mariposa.

Luego están las otras, las ilegales, ya se imaginan ustedes, aquellas que mueven una pasta gansa, de la que el estado no ve un duro. Aquí hay de todo, pero eso sí, todo metidito en el mismo saco, la heroína, la cocaína, la marihuana, el speed, las pastillas, da igual todo son la misma cosa. Ese es el mensaje, fumarse un canuto o un chino de heroína te convierte en un potencial sancionado (si pagas cincuenta y una mil todo solucionado, pero no se las des al agente, que parece un apaño o algo inadecuado... así que sigue el protocolo) en un delincuente que se juega el tipo, su imagen, su carrera, según que casos su trabajo, por llevar un talegete de costo en el bolsillo de su chaqueta, mientras conduces tu coche una tranquila tardenoche de jueves, mientras detrás de ti en el puto control le dicen a tu vecino que pase, que buenas noches y que pase, con sus tres cajas de 12 Ballantines que ha comprado en oferta en el pryca, con la intención de guardarlas hasta Navidad, al menos una... botella.

Por curiosidad, alguien conoce el resultado de algún estudio realizado a fumadores de marihuana puros, es decir sin interferencias de consumo de otras drogas. Que alguien me informe, tengo interés en saber "como vive esa gente". Su grado de conflictividad social, laboral, familiar, su salud, si son personas que aportan positividad a su entorno, a su colectividad, si son buenos profesionales en sus actividades, etc.

El polvo es otra cosa, de eso no cabe duda. Todo las drogas que son básicamente polvo, suelen ser muy potentes, y la relación que se establece entre cada persona y las drogas, es subjetiva, depende de cada persona y depende de cada droga. El polvo salvo excepciones, con el tiempo deja de agradarte, y si bajaste el último escalón, no solo ya no te agrada sino que además empiezas a cagarte en el puto día que lo probaste.

Hace algunos años en la Universidad, un profesor de antropología, afirmaba que las drogas eran una forma de control social del estado, que permitía tener maniatada a las masas de marginados que se agolpan en los suburbios, imposibilitando el levantamiento de los pobres, también se decía que la religión es el opio del pueblo, pero bueno estas son otras historias...

El Paseante

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TEMAS TRATADOS:

nº 1: La Globalización
(publicado el 23 de septiembre de 2000)

nº 2: La Escuela: derecho y obligación
(publicado el 30 de septiembre de 2000)

nº 3:
Amor: sin límites
(publicado el 30 de septiembre de 2000)

nº 4: Ultraviolencia
(publicado el 14 de octubre de 2000)

nº 5: ¿Qué moto nos venden?
(publicado el 21 de octubre de 2000)


PRÓXIMOS TEMAS:

Iglesia y Estado ¿cada vez más cerca?

TV y deontología

Internet ¿todos más iguales?

Pan y circo 2000