
Montijo recupera las Cruces de Mayo
por Nuria Morán
El Ayuntamiento de Montijo se ha propuesto recuperar la tradición casi perdida en nuestra localidad de las Cruces de Mayo. Hasta ahora, sólo la asociación de Viudas instalaba una cruz en su sede que era visitada por todos los vecinos.
| Según la tradición, el día 3 de mayo se celebraba en Montijo el Día de la Cruz. En cada casa, normalmente en la salita, sobre una mesa cubierta por una colcha imitando a un altar, se colocaba una cruz de flores rodeada de alhajas y objetos de valor. Era costumbre que durante las tardes y las noches los vecinos se dedicaran a recorrer estos hogares, en algunos casos debiendo guardar cola por la espectación que suscitaban. Había coros de mujeres que iban cantando a las Cruces canciones como:
"La Cruz bendita no tiene cielo, pero tiene una colcha de terciopelo" También se rezaba el rosario de la Cruz, que consistía en mil cuentas, metidas en un cenacho y una mujer que iba rezndo: "Vete de aquí, Satanás, que mí no sacas ná, porque en el Día de la Cruz dije mil veces: Jesús, Jesús, Jesús..." En algunas esquinas del pueblo había cruces de hierro que también eran adornadas con flores y lazos blancos. |
La fiesta de la Cruz fue desaparenciendo por los años 10, aunque continuaría en pequeña escala hasta los años 60.
Consciente de la importancia de no perder estas tradiciones -que aún subyacen en la memoria colectiva de sus vecinos-, el Ayuntamiento se ha propuesto impulsarlas pero en este intento se hace necesaria la colaboración de todo el pueblo para que así tomen de nuevo la pujanza que tuvieron antaño. En esta ocasión, el Ayuntamiento a través del "Plan 200" y gracias a la participación de la Coral, Asociación de Viudas, Residencia de Ancianos y Hogar de la Tercera Edad se han instalado en Montijo varias Cruces que permanencerán situadas, durante nueve días, en: el patio de la Casa del Navegante, plaza de la Constitución, plaza de España, salón de actos del Ayuntamiento, salón de actos de la ONCE, hogar de la tercera edad, residencia de ancianos y en el atrio de San Pedro, frente a la Puerta del Perdón. |